Dembélé hace historia: mejor jugador de la Ligue por 2do año consecutivo

La gala de los premios de la Unión Nacional de Futbolistas Profesionales (UNFP) no dejó lugar a las sorpresas, pero sí a la confirmación de una nueva era. Por segundo año consecutivo, Ousmane Dembélé se alzó con el trofeo al Mejor Jugador de la Ligue 1, un hito que no solo premia su desequilibrio individual, sino su transformación definitiva en el líder espiritual y futbolístico del París Saint-Germain.
Hace apenas dos años, la salida de Kylian Mbappé hacia Madrid dejó un vacío que parecía imposible de llenar. Sin embargo, Dembélé ha logrado algo que pocos imaginaban: hacer que el Parque de los Príncipes no mire hacia atrás. Si en 2025 su premio fue visto como el de un «artista redimido», este galardón de 2026 lo consagra como el estándar de excelencia del campeonato galo.
Dembélé se impuso en una votación donde la competencia fue feroz. Superó a su compañero de equipo Vitinha, el motor del mediocampo parisino; a un renacido Florian Thauvin en el Lens; y a la potencia de Mason Greenwood, quien ha sido la gran figura del Olympique de Marsella esta campaña. No obstante, el voto de los futbolistas (quienes eligen este premio) dejó claro que no hay nadie más difícil de marcar en todo el país que el extremo de Vernon.
Aunque las estadísticas de Ousmane suelen ser objeto de debate por no reflejar siempre su volumen de juego, esta temporada sus números han sido irreprochables. Con 10 goles y 6 asistencias en solo 20 partidos disputados en liga, su eficiencia ha alcanzado niveles de élite mundial. Pero más allá de la fría estadística, está el «factor miedo»: Dembélé ha promediado más de 5 regates completados por encuentro, desquiciando a las defensas rivales y generando espacios que han permitido al PSG dominar el campeonato de principio a fin.
El cuerpo técnico de Luis Enrique ha sido fundamental en esta evolución. El técnico asturiano ha logrado que Dembélé sea un jugador mucho más selectivo en sus esfuerzos, minimizando el riesgo de lesiones y potenciando su toma de decisiones en el último tercio del campo. Ya no es solo el jugador que desborda por velocidad; es el que pausa el juego, el que filtra pases imposibles y el que, por fin, ha encontrado la puntería frente al arco.
Con este segundo trofeo consecutivo, Dembélé entra en el olimpo de la Ligue y se une a nombres legendarios como Pauleta, Eden Hazard, Zlatan Ibrahimovic y el propio Mbappé como los únicos capaces de retener el trono de mejor jugador de forma consecutiva.
La noche fue redonda para el club capitalino. Además del premio de Dembélé, el PSG dominó gran parte del Equipo Ideal del Año, confirmando que su hegemonía en Francia sigue intacta. Sin embargo, la mirada de Ousmane, tras recibir el trofeo de manos de leyendas del fútbol francés, parece apuntar más alto. Tras haber conquistado el Balón de Oro recientemente, este premio UNFP es el cierre perfecto a una temporada doméstica donde nadie pudo hacerle sombra. El «Mosquito» ya no solo vuela; ahora gobierna.