Cochabamba
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha emitido un fallo definitivo que sepulta las esperanzas del club Jorge Wilstermann de Cochabamba de permanecer en la primera división del fútbol boliviano. La resolución, firmada por el árbitro Juan Pablo Arriagada, declara inadmisible la apelación del club contra la decisión previa de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), ratificando así su descenso definitivo de categoría tras quedar último en la temporada 2025.
Este desenlace es el resultado de un complejo conflicto jurídico y deportivo. El descenso se concretó tras una reestructuración de la tabla de posiciones derivada de un proceso que involucró al club Aurora; el TAS devolvió puntos al equipo celeste que previamente le habían sido restados, lo que hundió matemáticamente al «Aviador». A pesar de los intentos legales de Wilstermann por frenar el inicio del torneo actual mediante medidas cautelares, el organismo internacional ha cerrado el caso de manera inapelable.
Las consecuencias para el club valluno son devastadoras en tres niveles: deportivo, administrativo y financiero. En lo deportivo, Wilstermann debe competir ahora en la Primera “A” de la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC). Debido a los calendarios de ascenso, el club no podrá retornar a la División Profesional de forma inmediata; su camino implica clasificar a la Copa Simón Bolívar 2027 para intentar volver a la élite recién en 2028.
En lo financiero, el fallo obliga al club a cubrir todos los costos del proceso arbitral y a pagar una compensación de 2.000 francos suizos tanto a la FBF como al club Aurora por gastos legales. Finalmente, la crisis se agrava por el bloqueo institucional: Wilstermann enfrenta al menos nueve sanciones vigentes de la FIFA que le prohíben inscribir nuevos jugadores, lo que complica severamente cualquier plan de reestructuración para buscar un pronto retorno al profesionalismo. Este fallo marca uno de los momentos más oscuros en la historia de la institución cochabambina.