EE.UU.
El destacado empresario e inversionista internacional, Marcelo Claure, encendió las alarmas globales respecto a la delicada situación financiera que atraviesa Bolivia. En una reciente entrevista exclusiva con Bloomberg Línea, el multimillonario boliviano ofreció un diagnóstico sombrío pero categórico: el país se encuentra en el «precipicio de la muerte» y al borde de un colapso económico sin precedentes históricos. Su análisis apunta directamente al agotamiento definitivo del modelo económico estatal y a la asfixiante escasez de divisas extranjeras que paraliza al sector productivo nacional.
Claure fue tajante al señalar que la solución tradicional de recurrir al endeudamiento externo no es viable bajo las condiciones actuales. Explicó que aceptar créditos internacionales con tasas de interés cercanas al 10% representaría una irresponsabilidad financiera que solo profundizaría el déficit, «creando un hueco más grande» e insostenible para las futuras generaciones. En su lugar, el empresario instó a tomar medidas estructurales valientes, entre las que destaca el desmantelamiento progresivo de los subsidios estatales, una política que, según su criterio, drena los recursos fiscales del país.
Lejos de limitar su intervención a la crítica constructiva, Claure presentó una propuesta concreta para la reactivación nacional. El líder de Claure Group reveló que financió un exhaustivo estudio de dos años a través del prestigioso Growth Lab de la Universidad de Harvard. En el diseño de este plan estratégico participaron siete de los exministros de economía más reputados del mundo, con el objetivo de delinear una ruta técnica y despolitizada hacia la estabilización de los indicadores macroeconómicos y la atracción de capitales.
Este diagnóstico privado coincide con los reportes de organismos multilaterales como el Banco Mundial, que proyectan severas contracciones en el PIB de Bolivia y un persistente déficit fiscal en torno al 9%. La falta crónica de dólares y combustibles sigue afectando el día a día del comercio boliviano, validando la urgencia del debate propuesto por el magnate.