Brasil
El trágico accidente vial en el norte de Minas Gerais, Brasil, mantiene a la región bajo conmoción. La colisión frontal y fatal incendio ocurrido la noche del domingo entre un autobús y un camión de carga en la carretera BR-251 (km 236), en Santa Cruz de Salinas, dejó un saldo confirmado de ocho muertos y al menos diez heridos.
De acuerdo con las últimas actualizaciones del Cuerpo de Bomberos Militares y la Policía Civil, los ocho fallecidos viajaban en el autobús. Los cuerpos fueron trasladados al Instituto Médico Legal (IML) de Taiobeiras. El proceso de identificación formal se anticipa complejo debido a que cinco de los cadáveres quedaron completamente carbonizados y tres de forma parcial por la violencia de las llamas. La sospecha forense inicial apunta a que entre las víctimas mortales se encuentran dos niños y un bebé, una deducción basada en el tamaño de los restos óseos recuperados en la escena.
Varios de los diez sobrevivientes hospitalizados relataron a los equipos del servicio de emergencias que se salvaron tras saltar de las ventanas del autobús justo cuando el fuego comenzó a consumir la estructura tras el fuerte impacto. Entre los heridos identificados se encuentra el conductor del autobús, de 41 años, con una fractura en la pierna, además de una mujer de 61 años y un adulto mayor de 72 años con múltiples escoriaciones.
La magnitud del desastre provocó un colapso total en la infraestructura vial. La BR-251 permaneció cerrada por completo durante el trabajo pericial y la remoción de escombros, lo que generó un congestionamiento masivo que alcanzó un acumulado de 70 kilómetros de filas sumando ambos sentidos de circulación. Las autoridades de la Policía Federal de Carreteras reportaron que el tránsito fue completamente normalizado. Mientras la investigación técnica sigue en curso para determinar las causas del choque, asociaciones regionales realizaron protestas exigiendo acelerar la modernización y duplicación de esta ruta, considerada una de las más peligrosas de todo el país.