Pugna por el “poder político” frenaron la ruta Cochabamba-La Paz

La proyectada ruta Cochabamba-Sacambaya-La Paz vuelve al centro del debate regional como una de las grandes obras inconclusas que, de haberse consolidado, habría permitido contar con una alternativa estratégica de conexión entre los valles y el occidente del país.

El proyecto, impulsado durante la gestión prefectural de Manfred Reyes Villa, contemplaba la construcción de un corredor interdepartamental cuya pieza fundamental era el puente Sacambaya. Sin embargo, la obra terminó envuelta en procesos judiciales, disputas políticas y años de paralización.

Hoy, sectores políticos y analistas críticos del denominado “evismo” sostienen que la judicialización del proyecto no solo estuvo dirigida contra Reyes Villa, sino que terminó perjudicando al desarrollo de todo el departamento de Cochabamba.

La propuesta buscaba establecer una nueva conexión vial con La Paz, reducir tiempos de viaje, generar alternativas de circulación y fortalecer el transporte de productos entre Cochabamba y el occidente boliviano.

Casi dos décadas después, el debate ya no debería reducirse a quién propuso inicialmente la obra o qué partido se encontraba en el poder. La pregunta central es cuánto perdió Cochabamba por no contar con una vía estratégica que pudo transformar su conexión con el occidente del país. Cuando la confrontación política se impone sobre los proyectos de desarrollo, el costo final no lo pagan los dirigentes, sino las regiones y sus habitantes.