El dirigente seguidor del ala radical de Evo Morales, el señor Vicente Choque, reveló que cuenta con varios parientes militares dentro de las Fuerzas Armadas de Bolivia que le informan todas las futuras operaciones que se podrían ejecutar dentro del trópico de Cochabamba para capturar a su líder, Evo Morales.
“Yo tengo a sobrinos militares; gracias a los 14 años de gobierno del MAS, uno de mis sobrinos está ahí, entonces me informa a mí la planificación del F10 que vendrá al Chapare. Dice que cuando hacen un mapeo, ven los puntos estratégicos donde se puede apuntar el estado de excepción, pero nadie sabe de esta región desde Colomi hasta Yapacani; ese lugar está oscuro, solo pueden manejar los demás. Cuando le pregunté por qué está así, fue porque ese sector maneja otro; eso quiere decir que los gringos están manejando ese sector. Entonces, es lo que tenemos miedo, que entren al trópico de Cochabamba y eso a la cabeza del gobierno y del imperio; ese es el plan y lo que hay que tener mucho cuidado, compañeros y compañeras”, afirmó el dirigente.
La hipótesis sobre el ingreso de presuntos sicarios para atentar contra la vida del expresidente Evo Morales forma parte de un historial constante de acusaciones públicas y denuncias de conspiración emitidas por su entorno político en el marco de la intensa crisis que atraviesa Bolivia.
La Fiscalía de Bolivia mantiene vigente una orden de aprehensión contra Morales en el marco de una investigación penal por trata agravada de personas y estupro. Al no presentarse a declarar ante las citaciones, la justicia lo declaró formalmente en rebeldía.
Morales y sus aliados (como el actual gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza) enfrentan querellas penales recientes por asociación delictuosa e instigación pública a delinquir. Se les señala de organizar violentos bloqueos de carreteras nacionales que han paralizado el transporte, generando pérdidas económicas y enfrentamientos internos en el país.