Momentos de tensión se registraron en las puertas de la Fiscalía del municipio de Quillacollo, donde un grupo de víctimas protestó activamente exigiendo justicia tras haber sido estafadas por un sujeto identificado con el nombre de Armando Lazo, quien, según afirmaron los denunciantes, utilizó el engaño de supuestas inversiones en «trading» para captar altas sumas de dinero.
La estafa se estima aproximadamente en más de 150,000 dólares americanos en total. Las víctimas son al menos entre 8 o 9 personas afectadas; en su gran mayoría son mujeres.
El modus operandi: El acusado captaba a las personas que desconocían el negocio del trading, convenciéndolas de entregarle grandes capitales. Muchas de las víctimas sacaron préstamos bancarios y hoy, lamentablemente, enfrentan procesos legales con los bancos tras no poder pagar los préstamos realizados.
El trading es la compraventa activa de activos financieros (acciones, divisas, criptomonedas o materias primas) a corto o largo plazo. Su objetivo es obtener ganancias especulando con las fluctuaciones de precios. Requiere plataformas de intermediación (brókers), un estricto control de riesgos y formación.
Los afectados denunciaron que hay complicidad y corrupción, según el medio de comunicación en redes sociales “JCarlos Bernal”.
Los afectados tras declaraciones apuntan directamente a las autoridades que están a cargo de dicha investigación, denunciando un presunto favorecimiento hacia el acusado: «Pedimos justicia porque el fiscal Diómenes, en complicidad con el sargento Choquebalero, han liberado al estafador dándole detención domiciliaria. Hay una complicidad total entre las autoridades». Según declaración de una de las afectadas.
Las víctimas aseguran que la medida de detención domiciliaria frena la posibilidad de poder recuperar su dinero y deja el caso en plena impunidad, por lo que anuncian que se mantendrán en vigilia con varias medidas de presión hasta ser escuchadas por instancias superiores.