Según el informe, el clima frío provoca que la sangre se vuelva más espesa y contribuye a elevar los lípidos en sangre, lo que incrementa el riesgo de formación de placas y obstrucciones arteriales. Los especialistas también advierten que la disminución de vitamina D, fundamental para el metabolismo lipídico, puede alcanzar hasta un 50% en los meses invernales, intensificando los riesgos para quienes presentan antecedentes cardíacos.
La llegada del invierno desencadena una serie de respuestas adaptativas en el organismo. Para conservar el calor, el cuerpo modifica la circulación sanguínea y la composición de la sangre. Durante el invierno, las preferencias alimenticias suelen cambiar. El consumo de platos ricos, calóricos y reconfortantes, como sopas cremosas, carnes procesadas y postres a base de lácteos, favorece el aumento de lípidos en sangre. Según la información difundida, en esta época se consumen entre 200 y 300 calorías adicionales por día, principalmente en forma de grasas saturadas y azúcares refinados.
La actividad física también desciende de manera significativa durante los meses fríos. Los especialistas calculan que baja un 40% en invierno, lo que favorece el aumento de peso y reduce la producción de HDL (colesterol bueno), debilitando la protección natural del corazón frente al exceso de colesterol dañino.
En cuanto a la alimentación, se aconseja priorizar productos que ayudan a reducir el colesterol, como avena, cebada, frutos secos, semillas y vegetales de hoja verde. Las recetas invernales pueden incluir sopas de verduras y cereales integrales, pescado a la plancha y legumbres cocidas con poco aceite. La hidratación adecuada y el consumo regular de infusiones calientes también colaboran en el control metabólico.
El ejercicio físico, adaptado a espacios interiores en caso de temperaturas extremas, mantiene el metabolismo activo y favorece la salud cardiovascular. Levantarse y moverse cada hora, utilizar escaleras en vez de ascensores y practicar ejercicios de respiración profunda son hábitos recomendados.