La situación de MANACO, una de las industrias más emblemáticas de Cochabamba y del país, vuelve a generar preocupación entre trabajadores y sectores vinculados a la producción nacional. En medio del debate sobre el consumo de productos fabricados en Bolivia, diferentes voces advierten que el verdadero problema radica en la falta de políticas estatales para proteger a la industria manufacturera y preservar miles de fuentes de empleo.
Los trabajadores recuerdan que el 1 de mayo, durante un acto realizado en el complejo fabril MANACO, el Gobierno anunció un acuerdo para que la empresa produzca botas y calzados destinados a las Fuerzas Armadas y a la Policía Boliviana. Sin embargo, hasta la fecha señalan que no se conocen oficialmente los alcances del convenio.