Un adolescente de tan sólo 17 años de edad fue capturado por efectivos policiales cuando se daba a la fuga luego de arrebatarle la cartera a una mujer de forma violenta.
El hecho se habría registrado en horas de la noche del pasado viernes 10 de julio, en inmediaciones del mercado de La Pampa.
Según el informe preliminar de la Policía, efectivos policiales de la EPI Central fueron alertartados por una mujer de 45 años de edad quien denunció que había sufrido el robo de su cartera en manos de 2 jovencitos, quienes la interceptaron de forma violenta para robarle.
Inmediatamente los efectivos policiales iniciaron la búsqueda de los dos antisociales, logrando encontrar a uno de ellos al interior del mercado de La Pampa.
Al ver la presencia policial, el adolescente intentó darse a la fuga, sin embargo pudo ser capturado antes de que escape, como lo había hecho su cómplice.
Durante el operativo, se tomó contacto con la víctima quien reconoció plenamente al menor como uno de los implicados que la interceptó para arrebatarle sus pertenencias.
Tras la captura, el adolescente fue trasladado a dependencias de la División Menores de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y puesto a conocimiento del Ministerio Público bajo la tipificación de robo agravado, iniciándose además las valoraciones correspondientes en coordinación con la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA).
A propósito del hecho, comerciantes de la zona aseguraron que ésta no sería la primera vez que menores de edad realizan violentos asaltos, no sólo a los transeúntes, sino también a los mismos comerciantes cuando cierran sus puestos de venta para dirgirse a sus domicilios.
Según la denuncia, los menores estarían acostumbrados a operar entre dos o más, por lo que aprovechan la multitud de las personas para asaltar de forma violenta, sobretodo a mujeres de la tercera edad.
Por lo que piden a las autoridades policiales realizar mayores patrullajes en la zona, sobretodo en horas de la noche, que es donde más aprovecharín los antisociales para realizar sus fechorías, incluso pese a ser menores de edad.