La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), a través de su Unidad de Análisis Económico (UAE), presentó el “Reporte Empresarial de Cochabamba al primer semestre de 2026”, que proyecta una contracción de 4,15% del Producto Interno Bruto departamental, superior a la caída nacional estimada de 3,95%. Bajo este escenario, proyecta que el PIB de Cochabamba disminuiría de US$ 8.827 millones en 2025 a US$ 8.460,68 millones en 2026, equivalente a una reducción de US$ 366,32 millones. El estudio advierte que este deterioro productivo coincide con una limitada capacidad de generación de empleo formal, cuya cobertura alcanzaría apenas al 14,57% de la población económicamente activa de Cochabamba, reflejando una estructura laboral marcada por la informalidad.
La evaluación sitúa a Bolivia en una trayectoria divergente respecto al contexto internacional. Mientras América Latina y el Caribe mantendrían un crecimiento de entre 2,2% y 2,4% durante 2026, el Banco Mundial proyecta una contracción de 3,2% para Bolivia, el FMI estima una caída de 3,3% y la FEPC plantea un escenario de 3,95%, incorporando las restricciones de divisas, combustibles, inversión y logística observadas durante el primer semestre.
Cochabamba conservaría la tercera mayor participación dentro de la economía boliviana, con 16,4% del PIB nacional, después de Santa Cruz, que concentra 33,3%, y La Paz, con 25,3%. Los tres departamentos reúnen alrededor del 75% de la actividad económica del país.