Una grave denuncia sacude al sector de Sud Yungas, en el departamento de La Paz. Comunarios del poblado de Copalani, en el municipio de La Asunta, denunciaron que cuatro personas habrían sido enterradas vivas en la mina aurífera «Nueva Unificada Río Cajones R.L.», en un presunto ritual de ofrenda o «sullu» dirigido a la Pachamama.
Según testimonios recolectados en el lugar, esta brutal práctica buscaba supuestamente prevenir accidentes laborales y garantizar un buen augurio en la extracción de mineral dentro del yacimiento.
Las cuatro personas atrapadas lograron ser socorridas a tiempo tras la alerta de los pobladores.
De acuerdo con los reportes preliminares, el estado de salud de las víctimas es de extrema gravedad: tres de ellas presentan lesiones muy severas, mientras que una cuarta se encuentra en estado de coma con afectaciones gravísimas.
Tras el rescate, equipos de emergencia y autoridades locales se movilizaron hasta la mina para brindar atención médica urgente y evacuar a los afectados hacia centros de salud especializados.
La mina intervenida operaría de forma ilegal y está vinculada a la Cooperativa Minera Auríferos «Nueva Unificada Río Cajones». Aunque los ritos de pago a la tierra forman parte de ciertas tradiciones ancestrales en zonas mineras, el uso de seres humanos está rotundamente prohibido por la legislación boliviana y constituye un delito penal grave.
Ante la gravedad del caso, la población local exige la intervención inmediata de la Policía Boliviana y del Ministerio Público para esclarecer los hechos, identificar a los responsables intelectuales y materiales de la cooperativa y sancionar severamente este hecho que conmociona a la región.
El estremecedor suceso encendió la alarma en la opinión pública y diversos sectores sociales, los cuales exigen paralizar de inmediato las operaciones irregulares en la zona, frenar los atropellos asociados a la minería ilegal y garantizar la máxima sanción penal para los involucrados.
Autoridades locales investigan el intento de entierro.