Dormir bien y cuidar la alimentación forman parte de la misma estrategia cuando el objetivo es proteger el corazón. En ese cruce entre descanso y nutrición, las nueces aparecen como una de las opciones más completas para una colación nocturna con aporte cardiovascular.
Las nueces concentran grasas insaturadas, fibra, compuestos antioxidantes y micronutrientes asociados a una mejor salud cardiovascular. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta saludable ayuda a reducir factores de riesgo como la hipertensión, colesterol elevado, sobrepeso y diabetes tipo 2, todos vinculados con la enfermedad cardiovascular.
La elección de una comida antes de dormir no solo importa por sus nutrientes. También puede influir en la calidad del descanso, un factor que distintas instituciones consideran relevante para el sistema cardiovascular.
Aunque se trata de un alimento nutritivo, las nueces tienen alta densidad energética. Por eso, la clave está en incorporarlas en cantidades moderadas y dentro de una dieta equilibrada. Una porción pequeña antes de dormir es más que suficiente.