Acera sur de la Plaza Bolívar se convirtió en nueva parada de trufis

La última acera de la Plaza Bolívar que estaba libre de paradas del transporte público ya no lo será más a plena vista y aprobación de las autoridades del Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo y los funcionarios del Comando Policial Quillacollo.

La acera sur de la Plaza Bolívar, que hasta hace un tiempo era libre de paradas de transporte público, hoy lamentablemente ya fue «loteada»; pese a existir normativa municipal que prohíbe las paradas de transporte en este y otros espacios públicos del centro de la ciudad de Quillacollo.

Hay un flagrante incumplimiento de deberes por parte de las autoridades municipales, permitiendo que esa antesala al Santuario de la Virgen María de Urkupiña se convierta en un verdadero mercado persa plagado de paradas y congestión vehicular.

La Plaza Bolívar de Quillacollo, en el departamento de Cochabamba, es descrita frecuentemente por los vecinos como un «mercado persa» debido a la saturación de comercio informal, puestos de venta y caos vehicular en sus alrededores.

Invasión comercial: La plaza y sus calles colindantes han perdido su función original como espacio público de recreación al ser ocupadas por comerciantes gremialistas y ambulantes.

Tráfico y desorden: La presencia desordenada del transporte libre y federado, sumada a los puestos de venta, dificulta el tránsito peatonal y vehicular.

Falta de mantenimiento: Ciudadanos y vecinos denuncian constantemente el descuido de las áreas verdes, la acumulación de basura y la inacción de las autoridades municipales frente a las normas que prohíben el asentamiento en el centro histórico.

Está situada en el corazón del centro urbano de Quillacollo, siendo un punto de referencia como la plaza principal y la vía de entrada y conexión directa hacia el histórico Templo de San Ildefonso, santuario que resguarda la venerada imagen de la Virgen de Urkupiña (Patrona de la Integración Nacional).