Nuevamente la zona del trópico de Cochabamba se tiñe de sangre tras registrarse un violento ataque a balazos, aparentemente por un tema de ajuste de cuentas.
Personal policial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) se encuentra investigando la muerte de un hombre, quien fue abatido a tiros tras salir de un local de expendio de bebidas alcohólicas. El sujeto habría recibido un total de 23 impactos de bala por parte de dos presuntos sicarios que llegaron al lugar a bordo de una motocicleta.
El hecho sangriento se habría registrado al promediar las 05:40 de la madrugada de éste domingo 30 de agosto en la población de Río Blanco del municipio de Entre Ríos, zona del trópico de Cochabamba.
Según el informe preliminar, comunarios de la zona se habrían percatado de la presencia del cuerpo sin vida en afueras de un local, por lo que minutos después efectivos de la Policía Seccional de Bulo Bulo llegaron al lugar para iniciar con las investigaciones respectivas.
Tras conocer el caso, personal de la FELCC de Ivirgarzama, junto al Ministerio Público y un médico forense, acudieron hasta el Hospital Manco Kapac, donde se realizó la verificación del cuerpo.
La víctima fue identificada con las iniciales J.M., de 34 años, quien presentaba múltiples heridas de proyectil.
Durante la revisión externa del cuerpo, los investigadores confirmaron 23 impactos de arma de fuego en el tórax y otras zonas, evidenciando la violencia con la que fue cometido el ataque.
Las autoridades policiales y del Ministerio Público se encuentran a la espera de los resultados de la autopsia de ley correspondiente realizado al cuerpo del hombre para conocer las causas exactas que le causaron la muerte.
Mientras tanto la FELCC continúa con las investigaciones para establecer cómo ocurrió el hecho, identificar a los autores y determinar el posible móvil del crimen.
Según información policial, la víctima tenía antecedentes relacionados con actividades vinculadas al narcotráfico y a la Ley N.º 1008, correspondientes a la gestión 2015, por lo que no se descarta que el hecho sangriento se trate de un posible ajuste de cuentas por temas de narcotráfico o por el dominio de la región por parte de cárteles.