Incendio en el Templo del  Niño Sik’imira causa temor

Decenas de feligreses de la comunidad de Cuchumuela se movilizaron para sofocar un incendio registrado en el Templo del Niño Sik’imira. La rápida intervención de los comunarios permitió controlar las llamas y evitar que el fuego se propagara.

El incendio movilizó a los feligreses en la comunidad de Cuchumuela a primeras horas de la mañana del domingo, cuando se detectó fuego al interior del templo del Niño Sik’imira.

Gracias a la rápida intervención de los devotos y vecinos del lugar, las llamas fueron sofocadas antes de que causaran daños materiales en la infraestructura y en las imágenes religiosas del santuario.

El Niño Sik’imira (Niño hormiga), una imagen del Niño Jesús que mide solo dos centímetros, congrega a miles de fieles que creen en sus milagros. La imagen se encuentra en el municipio de Cuchumuela, Villa Gualberto Villarroel.

Cuchumuela, un municipio pequeño del Valle Alto, está a 65 kilómetros, a una hora de viaje desde la ciudad de Cochabamba.

“Hay que ir con mucha devoción y mucha fe. Hay gente que no puede ver al niño; pero, si van con fe, logran verle, hasta con una lupa. Es bien milagroso”. Cuentan que, a veces, “no quiere hacerse fotografiar” o “no se deja ver”. También dicen que “es travieso”.

“A veces, se cambia de posición. Si le ven un día, al otro cambia de posición”, expresó.

De acuerdo con la leyenda, era un niño de tamaño normal, a quien unas pastorcitas encontraron en medio de hormigueros.

“Como el niño lloraba y lloraba, fue llevado a una casa y, mientras lloraba, iba disminuyendo su tamaño hasta llegar a los dos centímetros. Cuando le han puesto un rosario, se quedó en ese tamaño”.

La zona pertenecía al Arzobispado de Arani. Entonces, el Niño había sido encontrado en la frontera entre Cuchumuela y Tacachi. Hubo rivalidad para quedarse con el Niño. Para resolver el tema, el sacerdote habría dispuesto que donde primero se edifique un templo, ahí se quedaría el Niño Sik’imira.