El zapallo es la hortaliza favorita de grandes y chicos, no solo es versátil para cualquier plato: además, aporta una gran cantidad de vitaminas, es digestivo, es apto para quienes tienen problemas estomacales y es ideal para las primeras comidas de los bebés.
Para consumirlos, la pulpa debe ser anaranjada: si está amarillenta pierde las propiedades y el sabor. En su punto justo contiene gran cantidad de betacarotenos, que ayudan a mantener la piel sana y ayudan a prevenir el cáncer.
Por su gran contenido de fibra, el zapallo ayuda a regular la función intestinal. Es recomendable en caso de padecer gastritis y otras patologías digestivas, y es tolerable a cualquier edad. Además, ayuda a depurar los riñones y se aconseja para el correcto funcionamiento de la vejiga.
Tiene vitaminas A, B, C, y E; fibra; fósforo; calcio; potasio; y magnesio. Debido a su contenido en vitaminas, el zapallo ayuda a cuidar la vista, así como también a fortalecer la piel, el cabello y los huesos.
En nuestro país generalmente se suele preparar el zapallo en un delicioso locro, acompañado de rodajas de choclo, habas y queso.
Sin embargo más allá de su delicioso sabor, los múltiples beneficios para nuestro organismo son bastante conocidos por las abuelas, como por ejemplo:
- Apta para personas con problemas digestivos, es fácil de digerir y contienen mucílagos que protegen la mucosa estomacal, con lo que personas con acidez o problemas digestivos la pueden comer sin que les provoque molestias
- Tiene acción diurética, el elevado contenido en agua de esta planta favorece la diuresis, resultando de utilidad en problemas de riñón. De hecho, contribuye a prevenir la formación de piedras en éstos órganos, así como a disminuir la retención de líquidos.
- Buena para diabéticos, ya que tiene pocas calorías, pocos azúcares y pocos hidratos de carbono, de manera que es apta para el consumo de los diabéticos, sobretodo si tienen una estricta dieta baja en calorías.