Una fuerte acusación sacudió el escenario político luego de que la periodista Amalia Pando afirmara que el vicepresidente Edmand Lara y el exfiscal general Roger Mariaca habrían formado parte de un supuesto plan para acosar, arrinconar y, eventualmente, provocar la salida del presidente Rodrigo Paz.
Durante una entrevista, Pando aseguró que ambos habrían actuado de manera coordinada y vinculó este supuesto esquema con sectores relacionados con el expresidente Evo Morales y el Chapare. Según su versión, el caso del consultor argentino Gerardo Cerimedo habría sido utilizado como una herramienta para poner contra las cuerdas al Gobierno.
“Lara es compinche de Mariaca”, afirmó Pando, al sostener que el vicepresidente habría sido uno de los principales voceros de las denuncias relacionadas con Cerimedo y los audios difundidos en torno al caso.
La periodista también mencionó a Nadia Beller y señaló que existirían indicios de que habría tenido participación en la obtención de grabaciones extraídas de los celulares de Cerimedo.
Según Pando, parte de ese material habría llegado a la Fiscalía y posteriormente alcanzado gran repercusión nacional mediante las declaraciones de Lara.
Pando cuestionó además la reacción de Lara frente a la salida de Mariaca.
Afirmó que el vicepresidente considera que su destitución fue “antidemocrática” e “inconstitucional”, pero remarcó que Lara no tendría atribuciones para establecer por sí mismo la constitucionalidad de una ley.
La periodista sostuvo que, si el vicepresidente considera que una norma vulnera la Constitución, debe acudir a las instancias judiciales correspondientes y presentar un recurso para que sea sometida a control constitucional.
Las declaraciones abrieron un nuevo frente de controversia en torno a Lara, Mariaca y el caso Cerimedo.
Hasta el momento, las afirmaciones de Pando corresponden a su interpretación y no constituyen, por sí mismas, una prueba de la existencia de un supuesto plan para desestabilizar al Gobierno.