Tu esponja de platos está llenando tu cocina de bacterias

Un elemento de uso cotidiano presente en prácticamente todas las cocinas del mundo podría ser la principal fuente de bacterias y patógenos en el hogar, según precisó una especialista citada por la revista Parade.
Jill Roberts, microbióloga, epidemióloga molecular y profesora del Colegio de Salud Pública de la Universidad del Sur de Florida (USF), identificó a la esponja de cocina como el objeto más contaminado del hogar y explicó que reúnen varias condiciones que favorecen la supervivencia microbiana. Se utilizan de manera repetida y permanecen húmedas entre cada uso, lo que proporciona a los microorganismos lo necesario para mantenerse vivos.
Además, su uso habitual en piletas, platos y mesadas las expone a una variedad de superficies y, con ellas, a una mayor diversidad de contaminantes. A eso se suma que los restos de alimentos que quedan impregnados en la esponja funcionan como fuente de nutrientes para las bacterias, lo que prolonga su ciclo de vida dentro del objeto.
Frente a ese panorama, hay una serie de medidas concretas para reducir el riesgo, como calentar la esponja en el microondas durante unos minutos o renovarla por lo menos cada mes.