Los chóferes de cisternas de Cochabamba se declararon en emergencia y permanecen en las inmediaciones de la refinería de Valle Hermoso, donde denunciaron demoras, falta de asignaciones de combustible y problemas de coordinación para realizar los carguíos.
Los transportistas aseguraron que llegan desde la madrugada y deben esperar varias horas para ingresar a la planta. Según sus testimonios, en algunos casos la espera se prolonga hasta 12 horas, mientras que otros conductores señalaron que pueden permanecer hasta la noche aguardando su turno.
Los choferes cuestionaron la coordinación entre el centro comercial y el área logística de YPFB y señalaron que en ocasiones ingresan a la refinería únicamente para recibir información sobre la falta del combustible requerido. Ante las demoras, los transportistas anunciaron que se mantienen en emergencia y una huelga de brazos caídos, aunque aclararon que por el momento no realizan un paro ni bloqueos. Los transportistas pidieron una reunión con los responsables de logística de YPFB y los distritales para buscar una solución.