Vecinos de diferentes mancomunidades y autoridades del municipio de Cochabamba expresaron su profunda preocupación y rechazo ante la intención de algunos dueños de carros cisternas de incrementar drásticamente el precio del turril de agua, llevándolo hasta los 15 y 20 bolivianos.
Este incremento representa un duro golpe para la economía de los hogares de escasos recursos que dependen de este servicio para su abastecimiento diario.
Antes de la modificación en el costo del diésel, el turril de agua se comercializaba de manera regular a 7 bolivianos. Sin embargo, el argumento del incremento en los carburantes ha motivado que algunos sectores del transporte de agua intenten aplicar tarifas consideradas desproporcionadas, lo cual ha sido calificado por los afectados como un atentado contra la economía popular.
Ante esta situación, el Gerente General de SEMAPA, Luis Prudencio, señaló que, por instrucción expresa del alcalde municipal, Manfred Reyes Villa, se están evaluando las medidas necesarias para equilibrar la economía de los hogares cochabambinos que no cuentan con red directa y dependen de los carros cisternas para su consumo diario.
Dirigentes de las diferentes mancomunidades han planteado una propuesta de equilibrio que fija el costo del turril en Bs. 12,50. Este monto busca compensar de manera justa los costos operativos de los carros cisternas tras las variaciones en el sector de carburantes, pero priorizando estrictamente la protección social y el bolsillo de las familias más empobrecidas.