La víctima del caso número 14 de feminicidio en el departamento de Cochabamba, no sólo perdió la vida siendo brutalmente golpeada por su pareja y enterrada en su habitación, sino que además fue completamente olvidada por sus familiares, quienes hasta ahora no aparecen para darle una cristiana sepultura.
A esto se suma que las autoridades aún no han logrado establecer plenamente la identidad de la víctima, puesto que el nombre que se habría dado en un inició no habría coincidido con ella, por lo que se está a la espera de que personal de SEGIP pueda realizar las gestiones necesarias para obtener sus huellas dactilares y así poder establecer su verdadera identidad.
La representante del colectivo, Nivia Coca, informó que la víctima tendría entre 30 y 35 años y que, hasta el momento, no lograron contactar a sus familiares.
«Nosotros apenas conocimos el hecho; nos hemos apersonado al IDIF para dar el apoyo necesario a la familia, pero no hemos podido contactar aún», señaló.
Coca explicó que, si no se logra ubicar a ningún familiar, el colectivo presentará los requerimientos necesarios ante el Ministerio Público para que el fiscal evalúe y autorice el retiro del cuerpo, una vez concluidas las investigaciones.
La Asociación de Funerarias de Cochabamba donará el ataúd, mientras que el SLIM realiza los trámites para conseguir un espacio en el Cementerio General. De no aparecer familiares, Mujeres de Fuego y la población buscarán darle el último adiós.
Mientras tanto, el principal acusado del horrendo crimen todavía estaría a la espera de su audiencia de medidas cautelares, por lo que la representante del colectivo señaló que se busca que el caso avance a un juicio abreviado y tenga una sentencia de 30 años de prisión, tras la confesión del crimen por parte del sujeto.