El expresidente Evo Morales cumplió ayer 650 días de eludir a la justicia y autoconfinado en su ‘refugio’ de Lauca Ñ, en el trópico de Cochabamba. Su permanencia en esa zona vuelve a estar bajo la lupa, esta vez por las investigaciones que prepara el Gobierno sobre los 53 días de conflictos con bloqueos que paralizaron al país y dejaron fallecidos, millonarias pérdidas económicas y ciudades cercadas.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció que “en el marco de hacer justicia” se alista una denuncia contra Morales y varios de sus dirigentes, a quienes señala por organizar y financiar la movilización de grupos violentos. La acusación apunta a establecer responsabilidades por los bloqueos de caminos que afectaron a varias regiones, principalmente del occidente, con un cerco de ciudades como La Paz y El Alto.
Morales permanece en Lauca Ñ, un poblado de la provincia Chapare, donde sus seguidores, en su mayoría miembros de las Seis Federaciones de cocaleros, se turnan para resguardar su domicilio. Lo hacen en grupos armados con palos y otros objetos. Desde ese bastión, sus bases también protagonizaron cercos e invasiones a recintos militares y tomaron en varias oportunidades el aeropuerto de Chimoré.
El exmandatario se encuentra en esa zona desde que la justicia activó una orden de aprehensión en su contra. El 18 de septiembre de 2024, durante el Gobierno de su exaliado Luis Arce, un juzgado del departamento de Tarija emitió el mandamiento dentro de un proceso por trata de personas y estupro, presuntamente cometido en 2015, cuando Morales aún ejercía la Presidencia. Desde entonces, no se presentó ante la Fiscalía ni salió del trópico cochabambino.
A raíz de supuestos operativos, los cocaleros se organizaron e invadieron la Novena División del Ejército, de donde sustrajeron y quemaron dos vehículos. Desde entonces, grupos irregulares reforzaron la protección de la vivienda de Evo Morales, volviéndola su cuartel general.
Desde su renuncia a la Presidencia, en noviembre de 2019, enfrentó varios procesos, calificados de políticos por su defensa.