La inauguración de la FEXCO 2026 abrió una nueva etapa de proyección económica para Cochabamba y para el país, con un discurso centrado en la inversión, la generación de empleo, la innovación tecnológica y la articulación entre el sector público y privado.
La autoridad edil subrayó que en esta nueva versión participan visitantes internacionales y también 10 países compradores, interesados en adquirir productos nacionales, lo que convierte a la feria en un escenario estratégico para mostrar la competitividad de la industria boliviana.
En ese marco, sostuvo que si Bolivia quiere crecer económicamente, necesita exportar más, atraer divisas y potenciar las capacidades productivas de cada región, en coordinación entre municipios, departamentos y Gobierno central.
Uno de los ejes del mensaje del alcalde fue el valor de las alianzas público-privadas, que calificó como fundamentales para consolidar el crecimiento de la feria. Recordó que Cochabamba fue la primera ciudad del país en impulsar este tipo de articulación institucional y remarcó que la FEXCO es el resultado de esa visión compartida entre la Alcaldía, la empresa privada y la población.
En su balance, detalló que la feria ha mostrado un crecimiento sostenido desde 2023. Según indicó, en la primera versión se registraron 250 mil visitantes y un movimiento económico de 150 millones de dólares; en la segunda, la cifra subió a 175 millones; y en la tercera, la feria rozó los 400 mil visitantes y superó los 190 millones de dólares en ruedas de negocios.
Para esta nueva versión, sostuvo que la meta es superar los 400 mil asistentes y alcanzar los 200 millones de dólares, con un efecto directo sobre el Producto Interno Bruto departamental y nacional.
A ello se suma el enfoque en innovación y tecnología, con la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para la identificación de funcionarios, expositores y procesos internos, como parte de una apuesta por convertir a Cochabamba en una de las ciudades más modernas del país en este ámbito.