Santa Cruz
El periodista Junior Arias, director de la red DTV, se pronunció respecto a las recientes fricciones con su colega José «Pepe» Pomacusi, afirmando que la labor informativa debe estar alejada de la soberbia y la búsqueda de verdades absolutas. En una declaración marcada por un llamado a la «decencia», Arias subrayó que el veredicto final sobre la calidad de su trabajo no reside en sus pares, sino en la ciudadanía, quien actúa como el fiscal definitivo de la credibilidad mediática.
“Nadie puede creerse el justiciero de la información; quien crea que tiene la verdad absoluta está equivocado. Todos somos humanos y nos equivocamos”, sostuvo Arias, señalando que el principal error de un comunicador surge cuando este asume que sus afirmaciones son «palabra santa». Para el director de DTV, la humildad frente al dato es lo que separa al periodismo riguroso del activismo personalista.
A pesar del intercambio de posturas, Arias manifestó mantener su respeto hacia la trayectoria de Pomacusi, separando la discrepancia profesional del trato humano.
“No soy quién para cuestionar si su trabajo está bien o mal, o si está actuando de manera correcta. El ciudadano tiene la última palabra”, enfatizó. Arias también descartó que exista un conflicto personal, asegurando que su comportamiento fuera de cámaras se rige por la educación elemental: “Si lo veo en la calle, lo voy a saludar. Si él tiene problemas conmigo es su asunto, yo no los tengo con él”.
Finalmente, el comunicador cruceño defendió la libertad de elección del público ante los distintos estilos periodísticos. “Si no le gusta mi estilo de trabajo, lo respeto; si a mí no me gusta lo que hace un periodista, sencillamente no lo miro”, concluyó, reafirmando que el público es libre de elegir el contenido que visualiza.