EE.UU.
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset se encuentra en una encrucijada legal definitiva tras su extradición. Radicado en Virginia, su equipo legal —reforzado por el exfiscal federal Gene Rossi— negocia un acuerdo de culpabilidad con el Departamento de Justicia estadounidense para eludir la pena máxima de 20 años de prisión por lavado de activos.
El fiscal federal Anthony Aminoff acumuló una carga probatoria demoledora: 22 gigabytes de evidencia, equivalentes a unas 11.000 carpetas de documentos. Esta masiva compilación incluye registros financieros detallados y las comunicaciones extraídas de los teléfonos celulares hallados en la caja fuerte de Marset al momento de su captura en Bolivia. Ante este escenario, la Fiscalía y la defensa acordaron postergar la audiencia preliminar de mayo hasta el próximo 1 de julio, otorgando un margen estratégico para sellar las condiciones del pacto de cooperación.
Para acceder a una reducción sustancial de la pena, que podría recortar la condena a menos de una década, Marset está obligado a convertirse en un colaborador clave. Esto implica delatar las rutas del tráfico de cocaína, las redes de blanqueo de capitales y las identidades de sus socios internacionales. Si el capo uruguayo rechaza el trato y decide ir a un juicio donde la Fiscalía ostenta un caso blindado, se expone a los 20 años de cárcel efectiva, tres años de libertad supervisada y multas que superan los 500.000 dólares.
La eventual delación premiada de Marset provocará un sismo político y judicial en Sudamérica. Las evidencias compartidas reactivarán causas complejas en la región, empezando por Paraguay, donde la fiscalía local ya solicitó cooperación técnica para nutrir el caso «A Ultranza Py». Asimismo, sus declaraciones podrían esclarecer de forma definitiva el escándalo en Uruguay por la polémica entrega de su pasaporte en 2021, un hecho que sacudió los niveles más altos del gobierno en Montevideo, mientras que en Bolivia desentrañará la red de complicidades institucionales que le permitieron vivir en la clandestinidad por meses.