Ante el intenso frío y el descenso de temperaturas en Cochabamba, que llegan a registrar mínimas, las personas en situación de calle se ven forzadas a buscar formas de supervivencia para resguardarse, a menudo durmiendo en cajeros automáticos, aceras y espacios públicos.
Modos de protección en la vía pública:
Cartones y plásticos: Utilizan estos materiales para aislarse de la humedad y el frío del suelo.
Frazadas y ropa gruesa: Se cobijan con múltiples capas de cobijas, muchas veces deterioradas, buscando protegerse del viento.
Refugio en cajeros automáticos: Las zonas de cajeros automáticos son elegidas por ser espacios más cerrados y, a veces, con presencia de cámaras de seguridad.
Caminatas nocturnas: Algunos optan por no dormir y mantenerse en movimiento para evitar la hipotermia.
A pesar de las condiciones extremas, la alcaldía de Cochabamba activa medidas de auxilio:
Albergue Sumaj Punchay, que es habilitado para brindar refugio, cena y desayuno, con capacidad para unas 40 a 60 personas (varones y mujeres). También se instalan puntos de ayuda, como en la Plaza Colón, para la entrega de ropa abrigada, frazadas y mantas.
Algunos individuos prefieren permanecer en la calle por temor a perder sus pertenencias o por no querer seguir normas de albergues. La ayuda de la ciudadanía mediante la donación de ropa de abrigo es clave en esta temporada invernal.