Desde Sayari, un transportista identificado como Limbert Callaguara lanzó un desesperado llamado de atención sobre la situación que viven decenas de conductores varados en ese sector. Según relató, los bloqueadores les permitieron avanzar desde Caiguasi, Lequepalca, Aranjuez, Confital y Cruce Tacopaya, pero en Sayari el paso está completamente cerrado por un derrumbe con abundante piedra que impide la circulación.
La situación humanitaria dentro de las movilidades es crítica: los conductores llevan días sin alimentos ni medicamentos, y entre ellos hay personas con enfermedades de base como diabetes e hipertensión que ya no pueden levantarse de sus literas. Callaguara denunció que el gobernador Leonardo Loza prometió la semana pasada abastecer a los varados a través del SEDES, pero que hasta el momento nadie se ha reportado ni ha hecho llegar ningún tipo de asistencia. “Estamos totalmente abandonados”, sentenció.
El transportista criticó que el gobernador haya podido llegar a Villa Tunari en una ambulancia pública, mientras los conductores enfermos permanecen sin atención en carretera.