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El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha marcado un hito en la historia de la transparencia gubernamental al publicar más de 160 documentos anteriormente secretos relacionados con los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), conocidos popularmente como OVNIS. Esta decisión responde directamente a una orden del presidente Donald Trump, quien presionó a las agencias federales para que revelen información que, durante décadas, alimentó teorías de conspiración y un profundo interés en la cultura popular estadounidense.
La colección desclasificada no pertenece únicamente al Pentágono; integra informes del FBI, la NASA y el Departamento de Estado, abarcando un periodo que va desde 1940 hasta 2023. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, subrayó que esta apertura busca permitir que los ciudadanos juzguen por sí mismos la evidencia acumulada. Entre los documentos más antiguos destaca un informe de 1948, clasificado originalmente como «máximo secreto», donde la Fuerza Aérea admitía su preocupación por los informes recurrentes de «platillos voladores» que parecían desafiar las capacidades tecnológicas de la época.
EL «OJO DE SAURON»
Uno de los testimonios más impactantes incluidos en la base de datos proviene de un informe de 2023. En él, agentes federales describieron el avistamiento de órbitas naranjas que emitían esferas rojas más pequeñas. La descripción visual fue tan específica que los propios analistas de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) compararon el fenómeno con el «Ojo de Sauron» de la saga El Señor de los Anillos, señalando que, por la credibilidad de los testigos y la naturaleza del evento, se trata de uno de los casos más convincentes documentados hasta la fecha.
La desclasificación también estuvo rodeada de un fuerte componente político. Trump ha utilizado este tema para diferenciarse de administraciones anteriores, como la de Barack Obama, a quien criticó por supuestas filtraciones de información. Aunque Obama admitió la existencia de fenómenos que el gobierno no puede explicar, también fue enfático en que, durante su mandato, no se hallaron pruebas de contacto con vida extraterrestre inteligente ni evidencias de naves ocultas en instalaciones como el Área 51.
¿EXTRATERRESTRES O TECNOLOGÍA?
A pesar del entusiasmo de los entusiastas de la ufología, el Pentágono mantiene una postura cautelosa. Un informe publicado en marzo de 2024 aclaró que la mayoría de los avistamientos reportados históricamente tienen explicaciones convencionales: globos meteorológicos, satélites, aviones espía o pruebas de tecnologías avanzadas por parte de potencias adversarias. Hasta el momento, el gobierno afirma que no existe una «pistola humeante» que confirme la presencia de seres de otros mundos, aunque la publicación de estos archivos confirma que el cielo sigue albergando misterios que la ciencia y la inteligencia militar aún no logran resolver por completo.