Argentina
Un operativo policial descubrió un escenario escalofriante en una vivienda del departamento Figueroa, Santiago del Estero. La intervención se produjo tras denuncias que alertaban sobre una situación de vulnerabilidad extrema, revelando que una familia sometía a 9 de sus 13 hermanos a abusos sistemáticos, violencia física desmedida y una desnutrición que ponía en riesgo sus vidas.
El caso salió a la luz este viernes tras un allanamiento ordenado por el juez, Sergio Guillet. Durante el procedimiento, la policía detuvo a tres personas señaladas como responsables: una pareja y uno de sus yernos. La fiscalía investiga un entramado de crueldad familiar donde la desprotección era total. La hipótesis más perturbadora que manejan los investigadores es que algunos de los hermanos eran entregados o «vendidos» a terceros para ser sometidos a abusos a cambio de alcohol, convirtiendo la integridad de los menores en una moneda de cambio para las adicciones de los adultos.
Los hechos ocurrieron en una propiedad del Barrio Las Lomas, paraje El Cruce, a la vera de la ruta 5, a 90 kilómetros de la capital santiagueña. Según los informes, las víctimas vivían en un contexto de abandono absoluto, rodeadas de suciedad y desprovistas de cualquier tipo de atención médica o alimentaria básica. El factor más alarmante fue el ensañamiento constante contra quienes presentaban algún tipo de discapacidad.
Según detalla El Liberal, el impacto de los efectivos fue total al ingresar: encontraron a una persona con discapacidad atada a una cama. Fue el inicio de una postal del horror. Entre los nueve rescatados, tres son adultos con graves secuelas en su salud mental y motriz. Los menores incluyen a cuatro niñas (una con discapacidad) y dos varones.
Fuentes de la investigación relataron que los abusos incluían una humillación perversa: “Los discapacitados eran golpeados y hasta grabados con celulares por diversión, todo en nombre del alcohol”, relató un vocero. Las víctimas están bajo resguardo estatal para recibir asistencia urgente, mientras la justicia perita los celulares secuestrados.