Cochabamba
El Club Jorge Wilstermann atraviesa uno de los momentos más sombríos de su historia institucional y deportiva, marcado por una crisis que ahora se traslada de las canchas a los escritorios. Tras el reciente empate frente a Mi Llajta en el torneo de la Asociación de Fútbol de Cochabamba (AFC), la dirigencia «aviadora» ha confirmado que presentará una impugnación formal contra su rival. El argumento central de este reclamo radica en la presunta mala habilitación del jugador Nils Huasna, quien habría participado en el encuentro a pesar de arrastrar una sanción pendiente de tres partidos de suspensión por una expulsión previa. Esta medida administrativa busca recuperar en mesa dos puntos adicionales que le permitan al equipo escalar en la tabla de posiciones de la Primera A local.
En medio de este ambiente de tensión, el presidente del club, Omar Mustafá, brindó declaraciones que reflejan la desolación que impera en la entidad. Con un tono de profunda autocrítica y vulnerabilidad, el titular aviador pidió disculpas públicas a la hinchada, admitiendo sentirse desconcertado por el rumbo que han tomado los acontecimientos. «No sé qué es lo que pasó para llegar a este extremo», confesó Mustafá, refiriéndose no solo a los tropiezos deportivos actuales, sino al catastrófico escenario legal tras el reciente fallo del TAS. El Tribunal de Arbitraje Deportivo ratificó el descenso del club, obligándolo a purgar su situación en el fútbol asociacionista, una realidad que la dirigencia intentó evitar hasta el último recurso legal.
El desfalco económico heredado y la asfixia financiera han dejado a Wilstermann en una posición de extrema fragilidad. Mustafá reconoció que la estructura administrativa está golpeada y que errores propios, sumados a la pesada herencia de deudas, han creado un caos difícil de gestionar. Mientras la hinchada exige respuestas y un plan de retorno inmediato a la División Profesional, la dirigencia se aferra a la impugnación contra Mi Llajta como un salvavidas moral y deportivo. La incertidumbre sobre el futuro financiero sigue siendo el principal enemigo de un «Gigante del Valle» que hoy lucha por encontrarse a sí mismo en el fondo del pozo.