Santa Cruz
En un avance decisivo para la investigación del brutal crimen en la zona de La Angostura, municipio de El Torno, la Policía y el Ministerio Público confirmaron la identidad de la mujer hallada carbonizada y decapitada. Los peritajes forenses han revelado una historia de violencia sistemática que culminó en un feminicidio de extrema crueldad.
Tras días de incertidumbre, los peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) lograron resultados positivos mediante la técnica de necrodactilia. El cruce de datos con el SEGIP permitió establecer la identidad de la víctima.
Un dato alarmante revelado por el fiscal José Tarqui es que la víctima ya figuraba en el sistema judicial como víctima en procesos legales anteriores. Este antecedente sugiere que la mujer vivía en un entorno de agresión recurrente y que, pese a haber recurrido a las autoridades en el pasado, el ciclo de violencia no se detuvo, escalando hasta su muerte.
La autopsia determinó que la causa del deceso fue un shock hipovolémico provocado por 20 puñaladas. Según los peritos, la decapitación y el incendio del cuerpo ocurrieron después de que la mujer falleciera, lo que demuestra un intento de los autores por borrar evidencias y dificultar el reconocimiento del cadáver.
La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) ha enfocado sus operativos en el entorno familiar y sentimental de la víctima. El hallazgo de cuatro anillos en sus manos fue una de las primeras pistas clave para orientar la búsqueda.
VÍCTIMA
Rosa del Carmen Solá de 42 años es la identidad de la mujer, su identificación fue a través de las huellas dactilares de una de sus manos que no llegó a quemarse. El cuerpo aún permanece en la morgue judicial a la espera que su familia se apersone a retirarla. Rosa del Carmen era vocalista de un grupo musical y también se ganaba la vida como asistente diligenciera de una abogada. La abogada, Raquel Guerrero, contó que hace cinco meses trabajaba con la víctima y en una última reunión le confirmó que estaba embarazada. Lamentó que la mujer varias veces llegó a su trabajo con signos de golpes en el cuerpo.