La sangre que podría salvar a quien sea durante una emergencia medica

En una emergencia, la primera pregunta no siempre es qué pasó: cuánta sangre se perdió y cuánto tiempo queda para reponerla suele definir la conducta médica. En ese margen mínimo, cuando todavía no hay resultados del grupo sanguíneo, la sangre O negativo se usa como recurso inmediato para intentar estabilizar a un paciente con una hemorragia.
El O negativo se considera donante universal de glóbulos rojos porque puede transfundirse a casi cualquier paciente en una emergencia, cuando no hay tiempo para identificar su grupo sanguíneo. Según Cleveland Clinic, solo alrededor del 7% de la población tiene este tipo, lo que vuelve estratégica su disponibilidad.


Esa universalidad, sin embargo, no se extiende al plasma (la parte líquida de la sangre que transporta proteínas y otras sustancias) ni a las plaquetas (fragmentos celulares que ayudan a la coagulación).
Si una persona necesita una transfusión, los médicos revisan su grupo sanguíneo para decidir qué sangre pueden administrarle. La mejor opción suele ser recibir el propio tipo, pero en una urgencia el O negativo funciona como recurso inmediato.
Charles Garven, médico de medicina familiar, resumió esa ventaja en declaraciones recogidas por Cleveland Clinic: “No todos los grupos sanguíneos son compatibles entre sí, así que en una emergencia con pérdida de sangre solo puedes recibir tipos específicos de sangre”.


Garven añadió: “Pero la sangre de tipo O negativo es compatible con todos los demás grupos sanguíneos, salvo en circunstancias muy poco frecuentes”.
La compatibilidad sanguínea depende de la presencia o ausencia de ciertos antígenos en los glóbulos rojos (moléculas de la superficie celular que el sistema inmunitario reconoce como propias o extrañas). Los principales son A, B y Rh(D), que determinan el grupo ABO (A, B, AB u O) y el factor Rh (positivo o negativo).


Límites del O negativo: quién puede recibirlo y la excepción del Rh nulo
Esa urgencia obliga a actuar antes de completar todas las comprobaciones habituales. “No siempre hay tiempo para que el personal del servicio de urgencias determine el grupo sanguíneo de un paciente”, dijo el médico al medio.
La capacidad de donar a casi cualquiera no significa que quienes tienen O negativo puedan recibir sangre de muchos grupos. En realidad, solo pueden recibir O negativo. La razón vuelve a estar en los antígenos. Como su sangre no tiene A, B ni Rh(D), su sistema inmunitario reaccionaría ante esos antígenos si recibiera otros tipos de sangre.
También existe una excepción muy rara a la idea de que el O negativo sirve para casi todos. La mayoría de las personas con grupos sanguíneos raros sí puede recibir O negativo, pero no ocurre así con la sangre Rh nulo.
De acuerdo con Cleveland Clinic, La sangre Rh nulo, también llamada “sangre dorada”, carece de todos los antígenos Rh. Se calcula que afecta a 1 de cada 6 millones de personas, y quienes la tienen no pueden recibir O negativo, sino únicamente sangre Rh nulo.


El O positivo también tiene una demanda alta, aunque no alcanza el mismo grado de compatibilidad. Puede transfundirse a personas con grupos positivos, entre ellas O positivo, A positivo, B positivo y AB positivo.
Garven remarcó la importancia de mantener reservas suficientes: “Todas las donaciones de sangre son importantes, ya que pueden salvar vidas”. Después precisó: “Pero las donaciones de sangre tipo O son especialmente vitales”.
La idea de donante universal cambia cuando no se habla de glóbulos rojos. El O negativo no es el donante universal de plasma ni de plaquetas.
El plasma ayuda a que la sangre fluya en estado líquido y transporta proteínas y compuestos químicos por el cuerpo. Las personas de cualquier grupo sanguíneo pueden recibir plasma AB, motivo por el que la American Red Cross llama a esa donación “AB Elite”.
Las plaquetas, por su parte, ayudan a la coagulación. La compatibilidad en este componente es más compleja que en glóbulos rojos y plasma, (AB -) se considera universal.