Paz feliz con cuequita y La Paz esta sufriendo

El arribo del presidente Rodrigo Paz a Tarija este sábado generó agudas críticas en el ámbito político y social.
El mandatario presentó un paquete inicial de proyectos de inversión por Bs 3.000 millones para el sur del país; sin embargo, el foco mediático se desplazó hacia su participación en un baile de cueca durante el evento oficial.
Sectores de la ciudadanía y la oposición cuestionaron duramente el gesto festivo, calificándolo como una abierta muestra de insensibilidad y falta de empatía hacia el dolor que embarga a familias en otras regiones del país que atraviesan un periodo de luto.
Mientras que voceros gubernamentales destacaron el impacto de los recursos económicos destinados a atender necesidades postergadas en el sur de Bolivia, detractores señalaron que la actitud del jefe de Estado desentona con el contexto de crisis e indignación nacional que demandaba mayor sobriedad institucional, sectores radicales exigen su renuncia por su insensibilidad.