No hay combustible en surtidores pero si en el trópico en bidones

La venta informal y sin control de gasolina en bidones continúa en el Trópico de Cochabamba, a pesar de las restricciones y los nuevos registros obligatorios establecidos por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Mientras en los surtidores no hay combustible y las filas son interminables, en el Chapare el negocio está en su auge en toda la carretera.

Bidones de gasolina y diésel aparecen «como por arte de magia» a lo largo y ancho de toda la vía, al alcance de los conductores que pasan por el sector. Es algo de no creerlo, pero están ahí, al aire libre sin temor a nada y vendiendo al precio que quieren, aunque este se vaya a las nubes. Con un incremento del doble del precio regular y, en otros casos, mucho más caro.

La pregunta que todos se hacen, pero nadie puede respondernos: ¿De dónde sacan tanto combustible si en los surtidores «no hay» y se ven filas y filas de vehículos?

Su misma gente, los productores, chóferes y familias del Chapare, está pagando las consecuencias porque ahora trabajar les cuesta más caro y el bolsillo no se sabe cuánto más podrá aguantar.