Nepal ha sufrido este miércoles una riada inmensa que ha golpeado con fuerza el norte del país, especialmente el distrito de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, cerca de la frontera con el Tíbet, en China, y que deja, por el momento, al menos 160 muertos y miles de desaparecidos que estarían debajo del lodo.
Sin embargo, las autoridades advirtieron que la cifra puede aumentar debido a la magnitud de la destrucción y las dificultades para acceder a varias zonas.
Sobre las 08:40 hora local (02:55 GMT) un desprendimiento de glaciar a unos 20 km al noreste del paso de Rasuwagadhi (frontera entre Nepal y China) provocó una riada masiva de lodo y sedimentos en el río Lhende.
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales.
Decenas de imágenes de cámaras de seguridad mostraban cómo pequeños pueblos enteros, embalses, puentes y otras infraestructuras eran arrasadas completamente cuando el río que los atraviesa crecía de golpe, mientras decenas de personas corrían intentando huir de las inundaciones.
China ha reportado también 265 desaparecidos, mientras el balance nepalí suma 384 turistas de los que no se tiene contacto -291 extranjeros, entre ellos dos españoles, y 93 nepalíes- además de 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos.
Al menos 80 puentes fueron destruidos y la riada causó «serios daños» a las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, cuya construcción acababa de concluir y que tenía previsto iniciar pruebas en los próximos días.
El Gobierno de Nepal ordenó movilizar helicópteros del Ejército y de empresas privadas para rescatar a heridos y personas atrapadas, trasladarlas a lugares seguros y desplegar todos los recursos necesarios en la zona.
Además se declaró las zonas afectadas en situación de desastre durante tres meses y se ordenó desplegar helicópteros militares y privados para rescates, evacuaciones y asistencia médica de las personas que aún están bajo el lodo.
¿FUE UN TERREMOTO?
La potente riada arrasó viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas, dejando cientos de personas desaparecidas. Sin embargo no se trataría simplemente de una inundación provocada por lluvias intensas: las primeras investigaciones apuntan a un desprendimiento de hielo y rocas, posiblemente asociado a un pequeño terremoto, que habría bloqueado momentáneamente un río y luego liberado de golpe una enorme masa de agua, lodo y rocas hacia Nepal y China.
La posible combinación de un terremoto de magnitud 4,4, un desprendimiento de hielo y rocas ocurrió en una zona montañosa y remota, donde estos procesos pueden desarrollarse en cuestión de minutos. Los científicos todavía investigan si también intervino el desbordamiento de un lago glaciar, por lo que la secuencia exacta aún no está completamente confirmada.