Con danzas, color y devoción Jaihuayco celebra a San Joaquín

La fe y la tradición vuelven a congregar a los devotos en la Festividad de San Joaquín de Jaihuayco, en la zona Sur de Cochabamba, una de las celebraciones de fe y folklore, evento esperado del año. Las actividades programadas se llevarán a cabo del 28 al 31 de agosto, prometiendo jornadas llenas de música, danza y profunda devoción religiosa.

El cronograma oficial de la festividad arrancó el viernes 28 de agosto a las 20:00 horas con la tradicional verbena y serenata, un espacio de encuentro vecinal y celebración musical. El sábado 29 de agosto a las 12:00 horas tendrá lugar la Entrada Folklórica, el acto central que desplegará el colorido y las danzas típicas de las fraternidades participantes.

Los actos religiosos principales se celebrarán el domingo 30 de agosto a las 11:00 horas con la Solemne Misa de Fiesta en honor al santo patrono. Finalmente, la festividad concluirá el lunes 31 de agosto a partir de las 13:00 horas con una concentración comunitaria en la Cancha Olimpia. Organizadores e integrantes de la comunidad extienden la invitación a toda la población para vivir juntos esta enriquecedora tradición.

Los danzarines iniciarán su recorrido en la plazuela Corazonistas y continuarán por las avenidas Ayacucho, Siles y Fuerza Aérea hasta llegar al templo de Jaihuayco, en el sur. Varias vías estarán cerradas al tráfico vehicular, por lo que los conductores deben tomar sus previsiones.

Se espera que para la jornada más de 40 fraternidades desplieguen danza y color al ritmo de la morenada, salay, pujllay, tinkus, chapaqueadas, tarqueadas y tobas, entre algunas. Tome nota, puesto que la Alcaldía de Cochabamba ya procedió al cierre de vías colindantes para evitar caos y congestionamiento.

Con estas actividades, cientos de peregrinos llegan a los pies del “santo de los abuelos” en la parroquia San Joaquín de Jaihuayco, ubicada en la avenida Fuerza Aérea, para expresar sus pedidos de fe y agradecimiento.

Escritos develan que la fiesta patronal tiene sus orígenes en tiempos coloniales, cuando las advocaciones del padre y la madre de la Virgen María, San Joaquín y Santa Ana, respectivamente, eran celebradas en la comuna Itocta y Cala Cala, al norte y sur de la ciudad.