La Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales ejecutó la aprehensión de un hombre acusado de abusar sexualmente y violar a sus propias hijas.
El indignante caso salió a la luz pública gracias a la firme denuncia de una de las menores, quien decidió romper el silencio y revelar el calvario que vivían dentro de su entorno familiar.
De acuerdo con el informe de la fiscal Patricia Landaeta, el hecho se conoció cuando la menor comunicó al director de su unidad educativa que era víctima de toques impúdicos por parte de su padre.
Tras esta revelación, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DIO) intervino de inmediato y formalizó la denuncia penal correspondiente ante las autoridades.
Las primeras investigaciones determinaron que los abusos ocurrieron de manera reiterada en una vivienda del área rural del departamento de Oruro.
Las menores describieron situaciones cotidianas, como compartir la misma cama o el espacio de aseo, las cuales habían sido naturalizadas bajo la presión de su progenitor. El aislamiento geográfico de la zona dificultó durante tiempo que las víctimas pudieran pedir auxilio.
Durante el proceso de valoración psicológica y médica a las víctimas, se descubrió un panorama aún más alarmante.
La fiscal Landaeta detalló que la hija mayor, de 16 años, fue víctima de violación y producto de las agresiones quedó embarazada, dando a luz a una niña que actualmente tiene un año de edad. Asimismo, se identificó a otra hermana, de 14 años, que también sufría agresiones constantes por parte del mismo sujeto.
Ante el inminente riesgo para el resto de las hermanas que convivían en el hogar, el Ministerio Público amplió de inmediato la investigación por el delito de violación.
Un operativo coordinado entre la Fiscalía, el investigador asignado y personal de inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) logró la pronta captura del agresor.