Jarabe de miel y cebolla para combatir las flemas

Antes de los jarabes comerciales existía un jarabe casero en la cocina de la abuela que funcionaba mejor.
El jarabe de cebolla y miel era bastante conocido por su efectividad, puesto que la cebolla es la fuente dietética más rica de Quercetina que actúa como mucolítico y broncodilatador ya que relaja los músculos de las vías respiratorias.
Por su parte, la miel cruda es un demulcente (calma la garganta irritada) y un antimicrobiano natural que extrae los jugos de la cebolla por ósmosis. Juntos crean un expectorante que no suprime la tos, sino que hace que la tos sea productiva y menos dolorosa.
La receta de la abuela es bastante simple: corta una cebolla morada en rodajas finas. Coloca una capa de cebolla en un frasco de vidrio, cubre con miel, otra capa de cebolla, más miel. Repite hasta llenar.
Tapa y deja reposar 8-12 horas (toda la noche).
La cebolla «sudará» su jugo y la miel se volverá líquida. Cuela y toma ese líquido: 1 cucharada cada 4 horas. (No apto para niños menores de 1 año por la miel).