El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sellaron el martes su alianza con una reunión inédita en Nueva York, menos de un año después de la captura de Nicolás Maduro, mientras los reiterados intentos de la líder opositora María Corina Machado de regresar a Venezuela han sido frustrados.
Trump recibió a Rodríguez en el lujoso hotel Lotte Palace, durante una recepción con mandatarios extranjeros con motivo de la Semana de Alto Nivel de la ONU, en una cita impensable pocos meses atrás, cuando Washington y Caracas mantenían rotas sus relaciones diplomáticas.
Aunque la reunión fue privada, ambos Gobiernos divulgaron fotografías de los dos juntos, sonrientes, una imagen que escenifica el nuevo entendimiento que Washington describe como un «tutelaje» sobre Venezuela.
Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro antes de asumir el poder y aliarse con la Casa Blanca, lo que le ha permitido sortear sanciones y procesos judiciales en su contra, intervendrá este miércoles ante la Asamblea General de la ONU en medio de protestas de migrantes venezolanos y mientras busca reforzar su legitimidad con el decidido respaldo de Estados Unidos.
Se trata de la primera reunión entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años, desde el breve encuentro que mantuvieron Barack Obama y Maduro durante la Cumbre de las Américas de 2015, celebrada en Panamá.
El reciente acuerdo petrolero, que permitiría a Estados Unidos acceder a una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas, ha despertado fuertes recelos entre sectores que acusan a la Administración de Trump de estar solo interesada en el crudo y de no buscar activamente la democratización de Venezuela.
Mientras Trump y Rodríguez llegaban en Nueva York a su nuevo entendimiento, María Corina Machado permanecía bloqueada en Panamá, donde denunció que se le ha impedido regresar a Venezuela en tres ocasiones.