La anemia no sólo provoca cansancio excesivo

La anemia es una condición en la que la sangre tiene una cantidad insuficiente de glóbulos rojos saludables o de hemoglobina para transportar adecuadamente el oxígeno hacia los tejidos. La hemoglobina es la proteína presente en los glóbulos rojos que permite llevar oxígeno desde los pulmones hasta los diferentes órganos.
Por esta razón, cuando sus niveles disminuyen, el cansancio puede ser uno de los primeros síntomas, pero está lejos de ser la única manifestación.
La debilidad aparece porque músculos y otros tejidos pueden recibir menos oxígeno del que necesitan para funcionar de manera óptima. Algunas personas sienten que actividades que anteriormente realizaban sin dificultad, como caminar rápidamente, subir escaleras o cargar objetos, comienzan a requerir mayor esfuerzo.
Los mareos también pueden presentarse, especialmente al levantarse o realizar esfuerzos. Cuando la capacidad de transportar oxígeno está reducida, el organismo activa diferentes mecanismos para intentar compensarlo. En anemias importantes pueden aparecer además dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, sensación de desvanecimiento e incluso desmayos.
La falta de aire es otra manifestación posible. El organismo intenta obtener y distribuir más oxígeno aumentando la respiración y haciendo que el corazón trabaje con mayor intensidad. Cuando la anemia es grave, estos síntomas pueden aparecer incluso con esfuerzos mínimos.