El somó es más que una bebida que muchos la consumen en épocas calurosas debido a su sabor refrescante.
Sin embargo, pocos conocen los verdaderos nutrientes que ésta bebida bastante tradicional puede ofrecer a nuestro organismo.
El maíz es un alimento barato, fácil de conseguir y, sobre todo, contiene vitaminas y minerales que favorecen a nuestro organismo. Es uno de los alimentos que más recomienda consumir la Organización Mundial de la Salud.
En Bolivia contamos con la ventaja de tenerlo en diversas variedades y una de las más consumidas por los bolivianos es en el somó; bebida muy popular porque no solo es refrescante, sino también ayuda a saciar la sed.
Sus orígenes se remontan a la Chiquitania, ya que el vocablo ‘somó’ proviene de la lengua chiquitana y significa ‘listo’, por la rapidez con que los campesinos de ésta región oriental podían prepararla y la consumían antes de las comidas.
Es muy popular en la ciudad de Santa Cruz, pero también en el resto del país, donde se lo comercializa en coches ambulantes acompañado con hielo.
Sin embargo, a parte de ser una bebida que te refresca cuando estás cansado o bastante acalorado, un sólo vaso de somó te ofrece muchos beneficios por sus ingredientes:
Es rico en carbohidratos naturales que dan energía sostenida para que además de quitarte la sed pueda realizar tus actividades diarias sin mucha fatiga.
Contiene fibra, que ayuda a la digestión, por lo que muchas personas acompañan su almuerzo con ésta deliciosa bebida.
Aporta vitaminas del complejo B y minerales como magnesio y fósforo, importantes para el sistema nervioso y los músculos.
Además es bajo en grasas y fácil de digerir, por lo que muchos especialistas lo recomiendan por encima de las bebidas «dietéticas».
Así que la próxima vez que te topes con un carrito de somó, recuerda que estás bebiendo historia, cultura y nutrición en un solo vaso y al alcance de cualquier bolsillo.