Docente de la UMSS estaría acusado por “violación agravada”

La ciudadanía cochabambina está indignada, sobre todo las mujeres, jóvenes universitarias y madres de familia, que quedaron sorprendidas de que puedan existir docentes dentro de la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba que pueden ir a trabajar con escoltas policiales.

Según informa la Asociación Nacional de Víctimas de Injusticia A.N.V.I. muchos de algunos docentes están denunciados por violación agravada, por violencia doméstica e incluso por feminicidio. Realmente, la justicia en nuestro país está tan corrompida, está podrida, ya que permiten esa clase de atropellos, este tipo de barbaridades para que docentes de alto nombre, como el señor Patiño, quien es docente, quien es magistrado, esté yendo a trabajar con su custodio a las aulas de la Universidad Mayor de San Simón.

Es toda una vergüenza. ¿Dónde queda la seguridad de las damas o de las estudiantes universitarias? Porque según información que brindó la A.N.V.I. la sentencia que ha tenido el señor ha sido en su contra por una exdiputada masista, donde tiene una sentencia denominada como violencia doméstica, y se ha ido un abreviado.

Romina Gómez, exdiputada, logró hacerlo sentenciar porque la pegaba, la agredía, la ultrajaba, y tuvo que ir a un abreviado para no ir a la cárcel y ha quedado libre como el viento.

Actualmente, el señor Patiño tiene una denuncia de violación agravada y está acusado formalmente y tendría que ir a la cárcel, pero cuenta con algún acuerdo, por lo cual sigue asintiendo a trabajar con sus custodios a la universidad con todos sus beneficios.

Ahora la población se pregunta: ¿En qué quedan las autoridades, decano, el rector y el vicerrector para no poder observar todas estas denuncias? En esos casos no existe, lamentablemente, un tribunal de ética que castigue estas acciones de este tipo de hombres que son violentos, que están sentenciados y mejor aún, gozan de libertad. Ya no hay seguridad para nadie dentro de las aulas de la universidad porque algunas personas, ya sea por el cargo que tienen o por las supuestas amistades que tienen con el rector y vicerrector, pueden seguir trabajando como si nada, siendo una vergüenza con estas personas denunciadas por violación.

La víctima, tras la impotencia de no poder encontrar justicia, recurre a la Asociación Nacional de Víctimas de Injusticia, A.N.V.I, para poder tener asesoramiento y ayuda en su caso, logrando acusarlo por violación.