Fernando Cerimedo volvió a sacudir el escenario político boliviano. Tras casi dos meses de silencio, el exasesor del presidente Rodrigo Paz difundió una carta en la que denuncia una presunta manipulación de los audios atribuidos a una conversación con el diputado Alejandro Reyes y advierte que llegará hasta el fondo del caso.
“Estos audios SÍ están manipulados con herramientas muy caras y sofisticadas”, afirmó Cerimedo, al sostener que se habrían utilizado conversaciones reales para incorporar fragmentos que, según su versión, nunca existieron. Aseguró que demostrará técnicamente sus acusaciones cuando pueda acceder a la información y ejercer su defensa.
El argentino rechazó especialmente las expresiones que se le atribuyen sobre la posibilidad de que haya personas fallecidas durante los conflictos sociales. “JAMÁS pediría o preferiría la muerte de NINGÚN boliviano”, escribió, al marcar distancia de las frases que desataron la controversia. Pero su pronunciamiento no terminó ahí.
Cerimedo cuestionó la obtención y difusión de las grabaciones, puso en duda la cadena de custodia del material y apuntó contra el vicepresidente Edmand Lara, a quien considera que le corresponde explicar cómo llegaron los audios a la opinión pública. También mencionó a Evo Morales y al exfiscal general Roger Mariaca en sus cuestionamientos.
La polémica estalló después de que circulara una grabación atribuida a Cerimedo y Reyes, en la que se habla de la respuesta gubernamental a los bloqueos que paralizaron el país durante 53 días.
Lara negó que la Vicepresidencia tenga relación con la difusión y pidió una investigación imparcial.
Además, Unidad anunció la expulsión de Reyes tras conocerse el contenido del audio.
Cerimedo, quien asegura permanecer aislado e incomunicado, cerró su carta con una advertencia que eleva la tensión política: “Voy a llegar hasta el fondo de todo esto, empezando por el vicepresidente”.
Y remató con una frase contundente: “ESTO NO VA A QUEDAR ASÍ”.