Cinco cáscaras que desechas y están llenas de nutrientes

Hay frutas y hortalizas cuya parte exterior suele ir a la basura, aunque puede consumirse. Éstas cinco cáscaras y cortezas aportan fibra, vitaminas o compuestos antioxidantes, siempre que se laven de forma adecuada.
Una revisión publicada en Nutritional Qualities and Valorization Trends of Vegetable and Fruit Processing Byproducts brinda detalles sobre cómo las pieles de estos alimentos concentran proporciones elevadas de fibra dietética, minerales y compuestos antioxidantes que a menudo superan los valores de la pulpa.
CÁSCARA DE MANGO
La piel del mango es comestible y contiene fibra, vitamina C y vitamina E. El material consultado indica que, en estudios sobre su composición, 10 gramos de cáscara mostraron entre 36 y 78 gramos de fibra.
CÁSCARA DE PLÁTANO
La cáscara de plátano forma parte de recetas de distintos países y puede cocinarse antes de servirse. Según la información recopilada por el medio, aporta fibra soluble, antioxidantes y micronutrientes.
KIWI ENTERO
El kiwi puede comerse con piel. Estudios citados en la información de referencia señalan que ingerir dos unidades diarias puede aumentar la frecuencia de las deposiciones y contribuir ante casos de estreñimiento leve. Mantener la piel agrega fibra, un componente vinculado al tránsito intestinal.
Comer la fruta entera puede elevar el contenido de fibra hasta un 50%, de acuerdo con los datos consignados.
CORTEZA DE SANDÍA
La parte blanca y firme de la sandía, situada bajo la pulpa roja, no tiene por qué desecharse. Contiene citrulina, un compuesto asociado con la regulación de la presión arterial, además de antioxidantes y minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio.
CÁSCARA DE ZAPALLO
Investigaciones sobre el zapallo identificaron antioxidantes en la cáscara. Cocinarla con la piel simplifica la preparación y conserva esa fracción del vegetal, siempre que su consistencia resulte apta para el plato elegido.
Sin embargo, antes de consumir pieles, cáscaras o cortezas, las recomendaciones incluyen: lavarlas bajo agua corriente durante al menos 30 segundos y frotarlas suavemente. Además de evitar consumir las partes que parecen estar podridas.