Varias comunidades del municipio de Mizque, en Cochabamba están en riesgo por el incendio forestal que avanza a las comunidades de Pacha Pata, Tarco Pampa, Duraznillo, Kucho Aguada, Pata Wasi y las dos Yunguillas, generando preocupación entre las familias de la zona por el riesgo que corren sus viviendas, cultivos, ganado y áreas naturales.
El fuego se inició la tarde del domingo, alrededor de las 14.00, y debido a la intensidad de las ráfagas de viento las llamas se habría extendido hacia otras comunidades.
“La gente del lugar pide auxilio, pedimos el auxilio a nuestras autoridades”, señaló el concejal de Mizque, Dieter Sarmiento, informó que los comunarios solicitaron auxilio a las autoridades y pidió agilizar el envío de equipos de emergencia y personal para combatir el fuego.
Hasta el momento más de 4.000 hectáreas ya habrían sido afectadas por el fuego, aunque la superficie deberá ser verificada mediante una evaluación oficial, indicó el concejal.
Ante la emergencia, comunarios y organizaciones locales también convocaron a voluntarios y pobladores de zonas cercanas para apoyar con herramientas, agua para las labores de contención. Desde la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación de Cochabamba se informó del desplazamiento de dos patrullas con 18 personas hacia la zona afectada.
El Viceministerio de Defensa Civil movilizó personal para reforzar las tareas de atención de la emergencia. Mientras continúa la movilización de personal especializado para las labores de control se busca evitar que el fuego alcance nuevas zonas habitadas y provoque mayores pérdidas en esta región.
Las cifras preliminares varían según la fuente: mientras el reporte municipal estima hasta 20.000 hectáreas afectadas, otros reportes hablan de más de 4.000, pero coinciden en que el fuego ya arrasó espacios de pastoreo, plantaciones de pino, ganado y fauna silvestre.
Personal municipal, la Gobernación y Defensa Civil trabajan desde el domingo en el control del incendio, con dos patrullas y 18 personas desplegadas en el terreno, aunque hasta el momento las llamas siguen sin control. Los comunarios piden más apoyo para enfrentar la emergencia, mientras las autoridades piden a la población de la zona extremar las precauciones.