La influenza tipo B es una infección viral contagiosa que puede provocar fiebre, tos, dolor muscular y un intenso malestar general. Aunque muchas personas se recuperan en pocos días, algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones que requieren atención médica.
La influenza B es uno de los virus responsables de la gripe estacional y afecta principalmente a los seres humanos.
Se transmite sobre todo mediante partículas respiratorias que una persona infectada expulsa al toser, estornudar, hablar o respirar.
El contagio puede producirse cuando otra persona inhala estas partículas, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados.
Entre sus principales síntomas se encuentran:
Fiebre, frecuentemente superior a los 38 °C, acompañada de escalofríos.
Dolor intenso de músculos y articulaciones.
Cansancio, debilidad y malestar general.
Dolor de cabeza.
Tos generalmente seca.
Dolor de garganta, congestión y secreción nasal.
En los niños también pueden presentarse vómitos o diarrea.
Sin embargo, no todas las personas con influenza desarrollan fiebre, y los síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades respiratorias.
La vacuna contra la influenza estacional constituye una de las herramientas más importantes para disminuir el riesgo de enfermedad grave y complicaciones.
En Bolivia, el Ministerio de Salud informó que la vacunación contra la influenza es gratuita en los establecimientos de salud habilitados.
Se recomienda especialmente para niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas, personal sanitario y personas con enfermedades crónicas.
Además de vacunarse, las autoridades sanitarias recomiendan adoptar hábitos de protección, como: lavarse las manos, usar barbijo, ventilar los ambientes, cubrirse al toser o estornudar y evitar el contacto cercano.