El profesor de una Unidad Educativa de Fe y Alegría se encuentra siendo buscado por la Policía tras ser acusado de una presunta violación realizada a su propia sobrina, una adolescente de 13 años de edad.
El hecho se habría registrado en la vivienda de los abuelos de la víctima, donde el presunto agresor también se encontraba. Según la madre, el sujeto además sería profesor en una Unidad Educativa «de monjas» ubicado en la zona norte de la ciudad de Cochabamba.
El caso habría sido denunciado por la progenitora de la menor, quien reclamaba la falta de acción de las autoridades, quienes pese a conocer los vejámenes sexuales que habría sufrido su hija, no tomaron las acciones oportunas, provocando que el acusado logre darse a la fuga.
«Mi hijita fue a jugar voley con su primita en el patio y cuando su primita se va, este señor le llama a mi hija, se baja su pantalón y le obliga a realizar sexo oral. Después del acto le baja el short a mi hijita y casi abusa de ella», declaró la madre bastante afectada a un medio de comunicación local.
La madre asegura que la hija del hombre habría intentado callar a su hija pidiéndole que no lo denuncie.
«La hija lo que le pide a mi hija es que calle, le dice que por favor no hable que su papá estaba muy ebrio y que no se acordaba lo que hacía», añadió.
Además la progenitora asegura que la hija del agresor le habría dicho a su hija que si el abuso volvía a pasar lo iban a denunciar las dos. «Te pido que no le denuncies, si esto vuelve a pasar más una vez le denunciamos las dos, yo te entiendo como te sientes porque eso igual a mi me ha pasado», habría dicho la hija del hombre.
La madre habría formalizado la denuncia ante instancias policiales el pasado martes, sin embargo reclamó que el personal de la Defensoría habría tardado en atender su caso y además la Fiscalía impidió que vayan en busca del sujeto por falta de una orden de aprehensión, lo que provocó que el hombre se de a la fuga desde la madrugada del miércoles.
La madre ahora pide justicia y asegura que existirían muchas víctimas y que la directora de la Unidad Educativa sólo «las aplazaba» si se animaban a denunciar.