Juan José Ayaviri, director de comunicación de la alcaldía de Cochabamba, al señalar las recientes declaraciones contra policías y militares, dijo que deben ser tomadas como «de un grupo de delincuentes que está amenazando la estabilidad del país».
“Los dirigentes del trópico a la cabeza de Evo, que es un prófugo de la justicia, son un grupo irregular, subversivo; entonces, ese tipo de versiones no solamente en contra de los actuales líderes que tienen presencia en la asamblea, sino que cualquier policía o militar que entre no va a salir vivo, es típico de un grupo irregular, de un grupo subversivo, de un grupo de delincuentes que han hecho de Chapare su fuerte, un lugar donde lamentablemente el Estado no tiene presencia y donde ellos gobiernan y hacen lo que les da la gana. Entonces, hay que tomarlo como que un grupo de delincuentes que están amenazando al país”, denunció el director de comunicación de la alcaldía de Cochabamba.
Tras las amenazas del sector evista de intentar romper el estado de excepción, asambleístas anunciaron que impulsarán su ampliación para garantizar el cumplimiento de las medidas dispuestas y preservar el orden público.
La situación genera debate en el ámbito político, mientras se analiza la continuidad de las restricciones y las acciones para evitar nuevos hechos de violencia o alteración del orden.
Sectores afines a Evo Morales advirtieron que la región del Trópico de Cochabamba se encuentra en “estado de apronte” y lanzaron una amenaza contra efectivos de las fuerzas del orden que intenten ingresar a la zona con el objetivo, según sus declaraciones, de atentar contra el expresidente o sus dirigentes. Los movilizados calificaron los procesos judiciales contra Morales como “decisiones políticas” del Gobierno y defendieron su inocencia, argumentando que, al no existir una víctima física en los casos denunciados, “evidentemente no hay delito”.