Germán Soto Jiménez, más conocido como «El Diablo» vuelve a caer en manos de la Policía tras ser pillado realizando un violento atraco.
Lo llamativo del hecho es que se trataría de la décima vez en la que éste famoso antisocial es capturado por efectivos policiales, sin embargo en cuestión de horas recobra su libertad para volver a delinquir.
El más reciente hecho se habría registrado en horas de la mañana de éste jueves 24 de septiembre, en inmediaciones del sector de La Cancha.
Según el informe preliminar brindado por el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), el antisocial fue capturado tras haber realizado un violento atraco a una comerciante, a quien le habría amenazado con un arma de fuego para arrebatarle sus objetos de valor.
Sin embargo, lo que despierta la indignación y la sorpresa, no sólo de la ciudadanía sino también de las autoridades policiales, es la facilidad con la que el sujeto vuelve a salir en libertad pese a la efectividad policial por atraparlo.
Según los antecedentes policiales y las denuncias acumuladas, “El Diablo” tiene un extenso prontuario y ha sido captado en cámaras cometiendo robos. Incluso habría sido sorprendido en flagrancia. Sin embargo, los procesos por delitos considerados menores o de bagatela terminaron, en anteriores ocasiones, con su libertad.
En muchas ocasiones el hombre fue pillado robando a tan sólo un par de horas de recobrar su libertad.
Mientras las cámaras lo filman, las víctimas denuncian y los comerciantes viven con miedo, el delincuente parece tener una puerta giratoria, donde entra por una puerta y sale por otra.
Tras enterarse sobre su nueva captura, muchos usuarios en redes sociales se preguntan cuantas veces más será puesto en libertad por la Justicia. O de que sirve que los efectivos policiales logran su captura si a las 8 horas un juez lo va a beneficiar nuevamente con libertad irrestricta.
Ahora el antisocial no sólo fue capturado, sino también presentado en una conferencia pública, posteriormente lo trasladaron a celdas policiales a la espera de su audiencia cautelar, para salir libre o por fin tener una sentencia.